Tenía ganas de verte, mas no te hallé, fue terrible la tristeza que sentí al saberte perdida, casi olvidada.
Llegué a llorar lágrimas amargas al saber que aún no me querías a tu lado; fue como si una invisible garra de silencio me fuera destruyendo.
Dime: ¿en qué fallé, qué hice mal, qué no supe hacer bien?
Solo sé que recibo de ti la indiferencia, toda, me haces daño, mucho, mas no parece importarte.
Pasee mis saudades tratando de que, aunque fuera por lastima, te acercaras a mi...mas no tuve respuesta.
Ya no sé cuál es mi tiempo, menos sé lo que va a ser de mi existencia; vaya a saber uno que aparecerá en este, mi largo e interminable camino.
Solo sé, que marcho a ciegas por algún camino, ni me preguntes cuál, pues ni siquiera yo lo conozco.
Lo transito...nada más.
El día en que te conocí supe que había algo en ti que yo necesitaba, luego descubrí que no era algo de ti...ERAS TÚ.
viernes, 31 de octubre de 2014
Sin rumbo
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